Mujeres en la Animación parte 1

Soy animadora. No de las que saltan con pompones, de las que pasan horas frente a una computadora componiendo un detalle de un dibujo o modelo 3D. O como dicen mis amigos “hago caricaturas

Cuando tu trabajo no lleva a la paz mundial, curar el cáncer o diseñar un puente, la gente no lo toma muy enserio. Sin embargo, lo necesitan y lo demandan. Pero no voy a hablar de comentarios como “ay, pero es animación” cuando digo que estoy haciendo mi maestría. No, el día de hoy quiero empezar a hablar de la industria de la animación y su relación con el género.

No es un secreto, la industria  por años ha sido un club de hombres (boy’s club que le dicen). Tampoco es sorpresa, ya que en casi todas las industrias, y especialmente en las de entretenimiento, los hombres acaparan los puestos importantes y lo han hecho desde siempre.

Derecha, creadores de shows por género, izquierda creadores de show por raza. Suerte si eres mujer de color…

Como todo, esto viene de mucho mucho tiempo atrás, en los origines de la animación. Sí, la industria como tal fue fundada por Disney cuando obsesivamente trabajo (o explotó a sus trabajadores) para crear Blancanieves y los siete enanos. Antes de eso, se habían producido cortometrajes animados tanto de Disney como de otros estudios (Warner, Fleischer, etc) pero nada como la producción de Blancanieves.

Y desde entonces, todas las mujeres que formaron parte de la producción eran renegadas a los cuartos de “inking and painting” (Entintado y pintura) donde trazaban sobre las animaciones ya aprobadas en los acetatos que posteriormente eran fotografiados uno por uno para crear la película final.

Y no lo tomen a mal, es un trabajo que requiere precisión y cuidado. Pero desde entonces a una mujer no le era otorgado un trabajo creativo o con responsabilidad mayor que la de trazar sobre el trabajo de un animador.

En una carta de rechazo a una aspirante animadora en 1938 el estudio le informa que “Las mujeres no hacen nada del trabajo creativo conectado con preparar las caricaturas para la pantalla, ese trabajo es realizado en su totalidad por jóvenes. Por esta razón, las chicas no son consideradas para la escuela de entrenamiento.”

La razón de esta decisión, de acuerdo a Disney es que “cada vez que una chica comienza a ser buena en el trabajo, decide casarse, tener hijos o algo“.

Por supuesto algunas mujeres lograron renombre como Mary Ellen Bute, Lotte Reiniger y sus animaciones con papel y sombras, Claire Parker que colaboraba con su esposo Alexander Alexeieff, Evelyn Lambart que colaboró con Norman McLaren en Canada. Sin embargo, muchas de estas colaboraciones se vieron eclipsadas por las contrapartes masculinas.

Fast forward a los noventas. Después de las olas de movimientos feministas, tanto el mundo como las industrias han cambiado sus maneras sexistas de tratar a las artistas femeninas… supuestamente. Hay ahora unas cuantas mujeres en posiciones de productoras, animadoras y creativos. Pero este numero cambia muy lentamente. Simplemente tenemos como ejemplo reciente a Brenda Chapman, quien sería la primera mujer dirigiendo una película de Pixar (Brave) y terminó dejando la película a la mitad por “problemas creativos“.

Al menos se quedó con el fantástico cabello

Lo más interesante es que hoy en día las escuelas de animación están llenas de mujeres. En CalArts (muy probablemente la escuela más importante de animación en Estados Unidos) hoy el 75% del cuerpo estudiantil en el programa de animación esta conformado por mujeres. En USC es el 65% en UCLA el 68% en Ringling College of Art and Design casi el 70%.

En mi maestría, sucede lo mismo, y fue algo que me llamó la atención del primer día. Clases en donde sólo hay un hombre, todas las chicas en mi programa son muy talentosas y formamos la mayor parte de la matrícula. Sin embargo, allá afuera aun existe esa brecha. Pero soy positiva. Si todas estas mujeres están interesadas, tiene que llegar un momento en que los estudios no tengan más opción que contratar más mujeres, pues seremos las que tendremos el curriculum, el talento y la visión. Y con más mujeres en posiciones fuertes, esto será aún más probable.

¿Por qué es importante que formemos parte de los medios? ¿Por qué tanto insistencia en que haya mujeres en posiciones creativas, directoras, productoras, animadoras, cineastas etc? Porque la industria necesita diversidad.

Los mismos hombres creando las mismas historias no sólo se cierran a cierto tipo de personajes e historias que no van más allá ni exploran por completo la experiencia humana (que al final de cuentas es la idea del arte) sino que además ¡Es aburrido! queremos historias nuevas, mentes nuevas, como humanos buscamos siempre algo diferente que nos sorprenda. Y si no cambian las cosas esto no se va a lograr. Es hora de que nos compartan un poco del pastel.

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Un comentario en “Mujeres en la Animación parte 1

  1. Maya Lopez dijo:

    hola, muchas gracias por la información, me ayudo para mi trabajo de ingles, espero sacar buena nota, mi sueño es ser artista de storyboard como la artista que admiro, tengo barreras pero voy a lograr romperlas.

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