Quéjate bonito, por favor

Se hacen más cambios siendo positivo, dicen; no importa lo pisoteados que estén tus derechos humanos y lo enojada que puedas estar ―enojo más que válido, además―: tienen el descaro de decirte que podrías hacer más si no hablaras con la boca llena de resentimiento. Total, ¿qué sabemos todos sobre tu resentimiento y tu enojo? La empatía no es el fuerte de la sociedad. Así que no importa cuánto hayan pisoteado tus derechos humanos, al final lo único que importa es que cuando te quejes, lo hagas bonito, con una sonrisa en la cara, sin enojos y nada de resentimiento. No vaya a ser que vayan a ignorar toda tu ―más que válida― queja por el tono en el que se dice.

Y a esa crítica que va al tono y no al contenido, impidiendo que haya un debate real, porque el único argumento que se tiene es criticar el tono, se conoce como tone policing en inglés. En español es fiscalización de tono. No vengo a hablar de ello ni explicarles que significa, porque eso lo pueden leer en muchas partes. Es más, hasta lo explicaron en el canal (e)stereotipas, dejen voy por el video para ponérselos aquí debajo. Hasta más cómodo para ustedes.

Si lo de ustedes es leer y no ver videos, aquí está lo que escribió Estefanía Vela Barba (@samnbk) en El Universal: La fiscalización de tono. Toda la información para ustedes al alcance de un solo click, no me vayan a decir que les da flojera.

En fin, entonces, en eso estábamos. Quéjate bonito. No se te ocurra decir que te chingaste al estado, por más que te lo hayas chingado, porque eso no se oye bien ni aunque el estado haya pisoteado tus derechos humanos y te haya fabricado un delito que no cometiste. Menos les digas que no tienen dignidad o les insinúes que mejor renuncien por pura vergüenza. Eso no. Así quejarse no se vale. Va a ir a buscarte la pinche policía del tono y te va a decir que debiste de haber dado un discurso sin enojo y sin resentimiento para haber logrado algo más.

(Jacinta Fransico fue detenida junto con dos mujeres indígenas más acusadas de secuestrar a seis agentes de la AFI; la detención fue realizada en 2006 de manera arbitraria y en el caso existieron violaciones a los derechos humanos. Hoy, casi once años después, por fin se dignaron a disculparse con ellas, por haberles jodido 27 meses de su vida, pisoteado sus derechos humanos y haberles fabricado un delito. Como dijo su hija en un discurso, se chingaron al estado.)

Entonces, ¿ya oíste? Quéjate bonito. No seas feminazi. Qué importa que maten a seis mujeres diario, no rayes las paredes, no las grafittees, ¿no ves que por eso la gente sí se enoja? Porque oye, tú, yo y el vecino sabemos que el vandalismo está mal, pero también sabemos que seis feminicidios al día está pésimo y parece que la gente sólo se está indignando por una cosa, porque las que gritaron #NiUnaMenos, primero en Argentina y luego en toda hispanoamerica, y las que gritaron #VivasNosQueremos en una marcha parecían pinches feminazis ―dijeron―. Mensas nosotras, ¿verdad? ¿Cómo se nos ocurre ir a quejarnos a gritos, a exigir que se haga algo contra los feminicidios que no dejan de crecer? Chale. No mamen. Había que pedirlo por favor, con una sonrisa, sin estar chingando a los pobres hombres que tanto tienen que hacer. Total, ni que fuera mucho las seis muertas por causas de género al día, ¿no?

(#NiUnaMenos es un movimiento contra el feminicidio que nació en Argentina y luego se extendió a toda Latinoamérica y hasta España. Ha marchado varias veces y, aun con el gran impacto que ha tenido, siempre hay gente más preocupada por cómo se hace la protesta que por la protesta en sí).

#NiUnaMenos Ciudad de México, 2015

#NiUnaMenos Ciudad de México, 2015

Bueno, igual lo de los feminicidios se puede entender, ¿no? O sea, nos están matando. Pero no se les ocurra pedir otras cosas, como que no se sexualizen de manera exagerada los pechos, que ni son para el consumo del hombre, sino son para dar lactancia a los niños. No se les ocurra enseñarle los pechos en público y decir que no son para el consumo masculino ―porque esos son los que molestan, los otros, que muestren los que quieran―. No se les ocurra defender el topless en las playas, intentar hacer conciencia de que las tetas no son para consumo masculino, quitar el tabú sobre los pechos de las mujeres que han tenido cáncer de mama y hacer normal el amamantar en público. Y menos se les ocurra defender todo eso mostrando las tetas, porque eso está muy mal, ¿eh? Y ya sí de plano pintan una patrulla, eso es vandalismo, ya de repente se fue todo al carajo porque no «se saben quejar». Podemos repetir mil veces que el vandalismo está mal mientras decimos que seis patrullas y diez uniformados en una playa porque una chica hace topless no es ni de cerca normal y la gente sólo se va a acordar de la patrulla. Ay, nosotras, ¿por qué no pedimos bonito las cosas?

(En Argentina, después de que seis patrullas y diez uniformados acudieran a retirar a tres mujeres haciendo topless en la playa, algo exagerado, se convocó a un tetazo. La gente nunca supo para todo lo que era la marcha y, si les preguntas, sólo se acuerdan de la patrulla pintada.)

Tetazo en Argentina, 2017

Tetazo en Argentina, 2017

En fin, ya sabes, para la próxima, quéjate bonito, con una sonrisa en la cara y respeta a tu opresor. No se te ocurra soltarle un «deja de oprimirme y chinga a tu madre» porque eso suena muy feo, ¿eh?

Anuncios

2 comentarios en “Quéjate bonito, por favor

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s