Feminismo 101: Por qué el feminismo debe ser interseccional

Para Calyp, con manzanas, palos y bolitas

Si has leído a feministas, has oído, muy probablemente, la palabra «interseccionalidad» ―sepas o no sepas lo que significa―. Inserseccionalidad tiene que ver con intersección, con la idea de que la discriminación y la opresión de género no es aislada, sino que muchos sistemas de opresión se intersectan y no puedes deshacerte sólo de uno al mismo tiempo, por que todo está más mezclado de un puré de papa. Igual eso te sonó a chino e igual y no. Pero esta es mi entrada, explicada con palos y bolitas, de por qué el feminismo debe ser interseccional o, en otras palabras, porque debe incluir a todas las mujeres.

Cuando dijo que el feminismo debe incluir a «todas las mujeres», quiero decir todas. Absolutamente todas. Mujeres blancas, negras, mujeres latinas, mujeres indígenas, mujeres asiáticas, mujeres inuits, mujeres nativas americanas, mujeres mixes, mujeres mayas, mujeres árabes, mujeres judías, mujeres musulmanas, mujeres crisitianas y mujeres evangelistas; mujeres episcopales, mormonas, judías ortodoxas u ortodoxas a secas y mujeres ateas. También mujeres hindús, sikhs o jaina. Mujeres lesbianas, mujeres trans, mujeres bisexuales, mujeres queer, mujeres pan. Mujeres musulmanas hijabis y mujeres musulmanas que no se cubren la cabeza. Mujeres con habilidades diferentes, mujeres que padecen enfermedades mentales, mujeres gordas. Mujeres mapuche, mujeres otomí, mujeres zapotecas, mujeres tarahumanas. Mujeres kurdas, mujeres palestinas, mujeres hawainas y mujeres de culturas polinesias. Podría seguir, de verdad, pero creo que quedó claro el punto: hay que incluir a todas las mujeres.

feminismo-interseccional-florescermenina

Por supuesto, una persona no puede hablar por todas las mujeres, primero porque las condiciones de muchas cambian, porque la manera en que viven y son percibidas las mujeres cambia de cultura a cultura, porque no puedes saber lo que ha experimentado una mujer negra en la India si tu eres una mujer blanca en los Estados Unidos. Entonces, ¿cómo se es interseccional? Suena relativamente fácil decir que hay que tomar en cuenta a todas las mujeres y asumir que no todas tienen la misma vida, los mismos deseos y las mismas aspiraciones. Suena fácil, ¿no? Lo dicho: en teoría.

Una (breve) introducción al punto que quiero hacer

Hace días estaba discutiendo con amigas sobre las declaraciones que había hecho Chimamanda Ngozi Adichie acerca de las mujeres trans. Sus declaraciones me sonaron a que le faltaba mucho por aprender sobre las mujeres trans y que su feminismo podía ser más inclusivo, pero a muchos se les cayó un ícono. ¿Saben cuál es el problema de poner a una mujer en un pedestal y llamarla «ícono feminista»? Que cuando cae, cae de más alto. Roxane Gay decía que no había que poner tan altos esos íconos y caras publicas del feminismo (en su libro Bad Feminist, si les interesa) porque no existe la feminista perfecta y eso quiere decir que esos íconos y esas leyendas un día pueden caer y van a caer de muy alto.

Sí, Chimamanda quizá pecó de muy poca sororidad y se vio muy excluyente con las mujeres trans, que es uno de los colectivos más afectados en algunos países, pero lo que me preocupa no es que ella se haya equivocado, sino que su equivocación le haya dicho a muchas otras personas «ey, las mujeres trans no son mujeres». Porque si una persona común grita lo que Chimamanda dijo y sólo le responde su eco y cuatro gatos que la corrijen, que chido. Pero Chimamanda tiene un privilegio que tí, yo y el vecino no: tiene una plataforma donde hacerse oír con fuerza. Y excluyó, de su discurso, por un momento, a las mujeres trans.

Pero… ¿por qué le hacen una pregunta sobre la transexualidad a Chimamanda? ¿Quién los manda? Ella es una mujer cisgénero (lo contrario a trans, que acaba siendo una definición medio circular, pero bueno), que ha hablado de cosas tan importantes como es el racismo que sufren las mujeres negras y el machismo al que se en expuestas las mujeres africanas. Digo yo: ¿por qué no, en vez de ir a preguntarle a Chimamanda como si ella fuera una voz líder en el feminismo ―y no existe la feminista perfecta― no pueden ir a preguntarle a una mujer trans? Ellas pueden hablar por sí mismas.

Y es que muchas veces la interseccionalidad es de eso, de hacerte a un lado y dejar al otro que hable. No todas las mujeres sufrimos lo mismo. Yo no voy a saber nunca cómo es ser una mujer blanca en Estados Unidos porque lo latino me sale por los poros a veces y tampoco voy a saber exactamente como es ser una mujer india en la India al 100% porque yo llegué con ese privilegio de ser extranjera: todo lo que hacía les parecía raro, pero no lo cuestionaban. Entonces, cuando llega una feminista privilegiada x que tiene una plataforma enorme a las redes sociales y a los medios masivos de comunicación a decirme que el único problema del feminismo son los hombres, el patriarcado y el machismo, lo que me hace es alzar las cejas. Porque no es cierto.

women-drawing_1430599_inl

Además de que las mujeres tenemos la desventaja de nuestro género, las mujeres pobres las jode el capitalismo y la burguesía, a las mujeres negras las joden los racistas, a las mujeres lesbianas los homofóbicos: todo se acaba intersectando con todo. Laura Bates, en su libro donde habla del proyecto Everyday Sexism, lo explica como una doble discriminación (o triple): mientras el sistema patriarcal te jode porque eres mujer, también te jode porque eres pobre (y en las familias pobres, el acceso a la educación es difícil y se priorizan los hombres por sobre las mujeres, según lo que dice Rosario Castellanos en Mujer que sabe latín…); mientras el sistema patriarcal te jode porque eres mujer, también te jode porque eres negra y la gente se apropia de tu cultura, los policias te matan y los racistas te gritan en la calle; mientras el sistema patriarcal te jode porque eres mujer, también te jode porque eres lesbiana, negándote el matrimonio igualitario o diciéndote que tu orientación sexual es ilegal. O sea, te están jodiendo por dos frentes, a veces por tres y a veces por más. Y hay una mujer blanca (muchas veces, por no decir el 100%) parada en un estrado, dando un discurso, diciendo que el único problema de las mujeres es el patriarcado.

domitila

Domitila Barrios de Chúngara

La cosa es que no todas las mujeres son iguales. Y para probar mi punto, voy a citar a Domitila Barrios de Chúngara, una obrera boliviana (índigena) que habló en pro de los mineros de su país y se opuso, de manera pacífica, a dos dictaduras en Bolivia. En 1975, durante el festejo del Año Internacional de la Mujer en México, la experiencia de Domitila está documentada en un libro llamado «Si me permiten hablar…» y aquí está un fragmento:

Y una señora, que era la presidente de una delegación mexicana, se acercó a mí.

Ella quería aplicarme a su manera el lema de la Tribuna del Año Internacional de la Mujer que era “Igualdad, desarrollo y paz”. Y me decía:

—Hablaremos de nosotras, señora… Nosotras somos mujeres. Mire, señora, olvídese usted del sufrimiento de su pueblo. Por un momento, olvídese de las masacres. Ya hemos hablado bastante de esto. Ya la hemos escuchado bastante. Hablaremos de nosotras… de usted y de mí… de la mujer, pues.

Entonces le dije:

—Muy bien, hablaremos de las dos. Pero, si me permite, voy a empezar. Señora, hace una semana que yo la co-nozco a usted. Cada mañana usted llega con un traje diferente; y sin embargo, yo no. Cada día llega usted pintada y peinada como quien tiene tiempo de pasar en una peluquería bien elegante y puede gastar buena plata en eso; y, sin embargo, yo no. Yo veo que usted tiene cada tarde un chofer en un carro esperándola a la puerta de este local para recogerla a su casa; y, sin embargo, yo no. Y para presentarse aquí como se presenta, estoy segura de que usted vive en una vivienda bien elegante, en un barrio también elegante, ¿no? Y, sin embargo, nosotras las mujeres de los mineros, tenemos solamente una pequeña vivienda prestada y cuando se muere nuestro esposo o se enferma o lo retiran de la empresa, tenemos noventa días para abandonar la vivienda y estamos en la calle.

»Ahora, señora, dígame: ¿tiene usted algo semejante a mi situación? ¿Tengo yo algo semejante a su situación de usted? Entonces, ¿de qué igualdad vamos a hablar entre nosotras? ¿Si usted y yo no nos parecemos, si usted y yo somos tan diferentes? Nosotras no podemos, en este momento, ser iguales, aun como mujeres, ¿no le parece?

[…]

Al final, me dijeron:

—Ya que tanto se cree usted, súbase entonces a la Tribuna.

Me subí y hablé. Les hice ver que ellas no viven en el mundo que es el nuestro. Les hice ver que en Bolivia no se respetan los derechos humanos y se aplica lo que nosotros llamamos “la ley del embudo”: ancho para algunos, angosto para otros. Que aquellas damas que se organizan para jugar canasta y aplauden al gobierno tienen toda su garantía, todo su respaldo. Pero a las mujeres como nosotras, amas de casa, que nos organizamos para alzar a nuestros pueblos, nos apalean, nos persiguen. Todas esas cosas ellas no veían. No veían el sufrimiento de mi pueblo. . . no veían cómo nuestros compañeros están arrojando sus pulmones trozo más trozo, en charcos de sangre… No veían cómo nuestros hijos son desnutridos. Y claro, que ellas no sabían, como nosotras, lo que es levantarse a las 4 de la mañana y acostarse a las 11 ó 12 de la noche, solamente para dar cuenta del quehacer doméstico, debido a la falta de condiciones que tenemos nosotras.

—Ustedes —les dije—, ¿qué van a saber de todo eso? Y entonces, para ustedes, la solución está con que hay que pelearle al hombre. Y ya, listo. Pero para nosotras no, no está en eso la principal solución.

La interseccionalidad se basa en reconocer las diferencias ―y con ello las desventajas― en vez de seguir reproduciendo ese discurso que dice «todas las mujeres somos iguales», porque no es cierto. Y a las únicas personas a las que beneficia ese discurso es a las más privilegiadas.

Ahora sí: ¿qué es la interseccionalidad?

Yo tengo una pelea con el feminismo académico: me gusta y no me gusta… Particularmente lo segundo. La academia pasa mucho tiempo discutiendo definiciones y siendo poco accesible para la gente que habla su idioma. Y eso pasa con la maldita interseccionalidad: hay un montón de textos sobre ellos, todos llenos de una jerga que no entiende ni el tato, cuando es tan fácil explicarlo con palos y manzanas para que lo entienda todo el mundo. Bueno, el termino interseccionalidad lo acuñó una mujer llamada  Kimberlé Crenshaw que es una teórica de la raza… (Critical Race Theorist, no sé como traducirlo, ¡ayuda, mamá!) aunque el concepto andaba volando desde hacía mucho, más o menos desde que Sojourner Truth pronunció su famoso discurso Ain’t  I a Woman?

Crenshaw10-21b

Kimberlé Crenshaw

Es una teoría feminista de sociología que se centra en analizar como la opresión a menudo se intersecta, creando experiencias únicas para distintos individuos. En cristiano: que el sistema te jode por dos, por tres frentes, por mil. Y a algunas personas no las jode, y otras sólo en un frente. Originalmente, la interseccionalidad se refería principalmente a la discriminación que sufrías las mujeres negras que no es sólo machismo y racismo, sino más bien una combinación extraña de las dos cosas. Esa es la definición más académica que conozco, que es básicamente todo lo que estuve intentando explicar allá arriba de varias maneras para que cuando llegara a esta parte no se quedaran con cara de que no entendían nada.

¿Por qué la interseccionalidad es importante?

Yo una vez tuve un profesor al que le encantaba hablar de política. Con él aprendí por qué hacer paros, por qué un buen maestro exige buenas condiciones para enseñar, pero también levanté la ceja cuando dijo que todo era un problema de clase. Porque no lo es. Dijo que las feministas estaban equivocadas al decir que el hombre es el enemigo (el hombre no es el enemigo, por más que muchas personas dentro y fuera del feminismo se obsesionen en verlo así) cuando en realidad lo que nos jodía a todos era la clase social. Bueno, es cierto y no es cierto. La clase social nos jode, pero el machismo también, entonces las mujeres pobres sufren una combinación de las dos cosas. Para ilustrar su punto, citó a Domitila, la cosa que más le agradezco, porque así fue como la conocí (pero aún no estoy de acuerdo con él).

monica-mayer-arte-feminista-latinoamericano-768x512

Entonces, ¿por qué, según yo, la interseccionalidad es importante?

Porque nos ayuda a reconocer que no todas las mujeres sufren de la misma manera y nos permite escuchar diferentes experiencias. Muchas de esas experiencias, a veces por falta de una plataforma, nunca se tratan, porque las más privilegiadas sólo hablan de lo que les afecta a ellas. Recordar que nuestro feminismo debe ser interseccional, nos recuerda que debemos escuchar a las mujeres sin hacer menos sus experiencias.

Por eso, no lo olviden, que su feminismo sea inclusivo, que tome en cuenta a todo tipo de mujeres, que dejen claro de qué problemática hablan cuando quieren hablar de algo y a quienes afectan, que se tomen el tiempo de escuchar a otras mujeres en otras condiciones o en otras partes del mundo, que se den cuenta de los privilegios que tienen y los que no tienen, que piensen antes de hablar y que, ante la duda, pregunten. Que no importa si se equivocan, lo que importa es que aprendan y se corrijan, porque si no, el error no sirve de nada. Que peleen por sus derechos, pero nunca asuman que las mujeres tienen su misma vida y sus mismas experiencias, porque no es cierto. Que nunca hablen asumiendo las experiencias de otra mujer, porque seguramente se están equivocando terriblemente. Que dejes hablar a aquellos que tienen muchas menos oportunidades de tener una plataforma que tú. Que no hables de racismo si no lo sufres: en vez de eso, deja que hable alguien que sí… y así con otros miles de millones de ejemplos.

tumblr_nuu37rECqi1r3trzro1_500

Y sobre todo, y aquí va mi último consejo: que recuerden que las mujeres no somos iguales unas a otras, nuestro propósito no es serlo; yo quiero abrazar las diferencias y reconocerlas, dejarlas hablar por sí mismas. 

Anuncios

3 comentarios en “Feminismo 101: Por qué el feminismo debe ser interseccional

  1. CalypK dijo:

    Lo he entendido perfecto, sabía que podía contar contigo. Cuando lo defines en el primer párrafo quedo como eingggg???? pero a medida que explicas los ejemplos y al final cuando lo dices en criollo, tipo: estamos jodidas por ser mujeres pero también por otras cosas así me quedó clarito, muchas gracias en verdad Nea, excelente trabajo 😉

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s